Seaside Palm Beach ★★★★★
Descubra a la persona que se encuentra tras las gafas más famosas del Seaside Palm Beach
Es su primera vez en Seaside Palm Beach. Acaba de dejar su equipaje en la habitación y comienza a recorrer los espacios que, durante los próximos días, serán su hogar. En sus primeros pasos por las zonas comunes, se cruza con una mujer sonriente, inconfundible por sus llamativas gafas.
Si la curiosidad le puede, tal vez pregunte por ella a uno de los clientes habituales que encontrará durante su estancia. Risueña, cariñosa, moderna, profesional, despierta y detallista son algunos de los adjetivos con los que nuestros huéspedes definen a nuestra querida asistente de dirección de Seaside Palm Beach, Lelianne Bakens.
Lelianne Bakens, dedicación y pasión por Gran Canaria
Con una sonrisa siempre dispuesta y una memoria prodigiosa para los detalles que realmente importan, Lelianne lleva más de tres décadas haciendo que cada visitante se sienta valorado y acogido, como en casa.
Nacida en los Países Bajos, desde muy joven estuvo vinculada al mundo de la restauración. “Mis padres tuvieron un restaurante en Holanda toda su vida y mi hermano y yo, ya desde pequeños, estuvimos trabajando con ellos en vacaciones y fines de semanas”.
Su formación la llevó hasta la escuela de hotelería Spermalie, en Brujas (Bélgica), y fue allí donde se presentó una oportunidad decisiva: “Al final de mis estudios tenía que hacer unas prácticas en la empresa hotelera Steigenberger y me eligieron para pasar 6 meses en el hotel Steigenberger, ‘La Canaria’, en Arguineguín, Gran Canaria. Y desde entonces, ya no hubo vuelta atrás. Sabía que quería estar en el sur de Europa y, desde aquí, empezó mi viaje”.
A lo largo de su carrera, ha trabajado en destinos como Portugal, Túnez, Marruecos, México, el Caribe y Estados Unidos, desarrollándose profesionalmente en el ámbito internacional de la hospitalidad. Hace ya 14 años que Lelianne forma parte del equipo de Seaside Palm Beach, cuando regresó a la isla en busca de una experiencia que le ofreciera más equilibrio personal: “Una vez establecida en casa, empecé a enviar mi CV y, una de las entrevistas que tuve, fue con el Sr. Gerlach. Fue hace 14 años y, desde ese entonces, aquí estoy”.
El valor de la cercanía: cuando el lujo se convierte en vínculo
“Desde Seaside trabajamos para que cada estancia sea memorable, y eso va mucho más allá de unas instalaciones de lujo, el verdadero valor está en la experiencia emocional que se crea con cada visitante”. Un concepto que nuestra asistente de dirección no solo transmite en esta entrevista, sino también en su trabajo diario.
“Mi profesión conlleva dominar muchas actividades y conocimientos. Por lo que mi experiencia me dice, es muy importante la educación, la personalización, la amabilidad y simpatía, la búsqueda de soluciones, el cumplimiento de deseos, los idiomas, etc.”, explica. Esta suma de factores no solo contribuye al confort del cliente, sino a un vínculo más duradero: “Para los clientes, la comodidad durante la estancia y la repetición de esta es el valor del lujo... algunos de ellos salen convirtiéndose en ‘amigos’”.
El trato personalizado es uno de los pilares del día a día en Seaside Palm Beach, y Bakens lo ejerce con naturalidad. Cuando se le pregunta cómo consigue conectar tan bien con quienes visitan el hotel, lo resume con sencillez: “Siendo yo, transmitiendo alegría, amabilidad, buena comunicación, seguimiento a los deseos y los cumpleaños, etc.”.
Esa cercanía, unida a su calidez y energía positiva, hace que muchos regresen una y otra vez.
Un día en la vida de una asistente de dirección de hotel en Gran Canaria
Aunque goza de una memoria prodigiosa, este mimo y cuidado por cada detalle con sus visitantes es fruto de una organización y rutina de trabajo diaria. Su día comienza antes del amanecer. “A primera hora de la mañana, antes de que se despiertan nuestros huéspedes, reviso el día leyendo los emails, controlando las salidas del día para poder despedirme de los clientes durante el desayuno, así como los cumpleaños de los empleados y de los clientes para felicitarles en el recorrido por el hotel”.
A las 08:00, ya está en la terraza del desayuno, supervisando el buffet y atendiendo a los visitantes. “Todos los días, a las 08:30, tenemos una reunión en el despacho de dirección con los jefes departamentales para hablar del día. Se habla del porcentaje de ocupación, llegadas/salidas, llegadas de clientes repetidores, VIP y peticiones especiales para poder hacer un buen seguimiento”.
“Sobre las 11:00, realizo un control y seguimiento de los días siguientes, reviso los deseos, peticiones especiales, largas estancias… Después de una pausa de un par de horas, regreso a las 17:30 y repaso otra vez el día con un seguimiento de los emails, deseos de los clientes y actividades en la cena”.
Durante su larga trayectoria en Palm Beach, son muchos los recuerdos que Lelianne acumula, la gran mayoría llenos de afecto. “La celebración del 40 aniversario de apertura del hotel fue muy especial. Recuerdo mucho los momentos vividos en la etapa del COVID, la soledad y el vacío. Pero, especialmente me emociona que el hotel vuelve a tener mucha vida, por ejemplo, hemos celebrado recientemente por primera vez un ‘White Party’.” Y añade: “También hay momentos emotivos en los que clientes de muchos años de estancia en nuestro Palm Beach, por el paso del tiempo, ya no pueden viajar.” Aunque entre los más especiales, destaca uno en particular: “Es un highlight la visita del Sr. Theo Gerlach”.
Cuando se le pregunta qué es lo que más disfruta de su día a día, su respuesta revela tanto como su trayectoria: “la conexión con las personas”. Porque en cada saludo por la mañana, en cada jovial conversación, Lelianne encuentra eso que hace única la experiencia Seaside: cercanía, confianza y memorias que perduran.
El lado más personal de Lelianne Bakens
Aunque su puesto implica mucha responsabilidad, Lelianne aprovecha su tiempo libre para practicar esa filosofía de bienestar personal que transmite Seaside Collection.“En mi día libre no desconecto al 100%, pero tengo tranquilidad, confort y buena compañía para poder disfrutar de mis momentos libres. Me encanta salir de viaje y conocer nueva gastronomía”, explica.
Uno de sus rasgos más reconocibles es su colección de gafas. “Alrededor de los 40 años, comencé a necesitar gafas, por lo que descubrí el mundo de la óptica en su diversidad: formas, colores, tamaños, y comenzó mi afición por la colección de gafas combinado con foulards, ya que en mi vida personal también tengo el gusto por la variedad de colores en mi vestimenta”, apunta.
Recomendaciones turísticas de alguien que conoce muy bien Gran Canaria y Seaside Collection
Después de tantos años, Gran Canaria no es solo su hogar, sino también su lugar en el mundo. Lelianne valora la esencia de la isla con la misma atención que dedica a los detalles del día a día: “Sobre todo, la amabilidad de los canarios, la estabilidad del tiempo y el sentimiento de estar en casa”.
Conoce la isla a fondo y la recorre con cariño. En su tiempo libre, disfruta de distintos rincones que no duda en recomendar a quienes visitan por primera vez o vuelven buscando nuevas experiencias: “Triana, Vegueta, la Playa de Las Canteras, Tejeda, Puerto de Mogán... Y el jardín de mi casa, cada uno de estos lugares con sus particularidades.” A ello suma planes espontáneos que hablan de su espíritu inquieto: “También me gusta volar por la mañana al norte de Tenerife para disfrutar de un buen almuerzo y volver por la tarde a Gran Canaria”.
Y cuando se trata de vacaciones, Lelianne combina la calma del hogar con la inspiración de otros paisajes. “En los últimos años, he podido disfrutar de unos viajes ‘en casa’ gracias a Seaside Collection. Hace 2 años viajé con Riverside Luxury Cruises desde Viena hasta Budapest, el año pasado fuimos a Finolhu Baa Atoll en las Maldivas y, este año, vamos a disfrutar de Riverside desde Basilea a Ámsterdam”.
Las escapadas deportivas también son parte de su calendario personal: “Cada enero, disfruto de una semana practicando esquí con la familia y amigos”.
Más allá de sus recomendaciones, Lelianne representa una filosofía: la de disfrutar de cada lugar —y de cada momento— con autenticidad, sencillez y atención plena. Ya sea en un paseo por Vegueta, en una charla con los huéspedes o en un trayecto en crucero fluvial por Europa, su manera de estar es una extensión del espíritu Seaside Collection.
Más que un trabajo: el reflejo de una vida dedicada a la hospitalidad
Tras más de tres décadas dedicadas a la hospitalidad, Lelianne Bakens no solo acumula experiencia, sino también una visión muy clara de lo que implica trabajar en el entorno de la hospitalidad de lujo. Para quien se sienta atraído por este camino, su consejo es sincero y directo: “Le aconsejo que se dedique a este mundo si le gusta mucho la actividad hotelera de gran lujo. Es necesario trabajar con corazón, esfuerzo, sacrificio, dedicación y amabilidad”.
Para ella, la excelencia no es solo un objetivo, sino una actitud diaria. Se construye desde lo humano, desde el compromiso con el detalle, desde la voluntad genuina de hacer sentir bien al otro. Es un trabajo exigente, pero profundamente gratificante para quienes tienen vocación.
Cuando se le pregunta qué es lo que más la enorgullece de su recorrido profesional, no habla de logros individuales ni de distinciones, sino de algo mucho más valioso: el equipo. “Las personas que componen el equipo del hotel, la complicidad y que todos caminamos en la misma dirección: la satisfacción del cliente”.
Esa complicidad a la que hace referencia no se impone ni se improvisa. Es el resultado de años de colaboración, escucha, respeto mutuo y pasión compartida. En el día a día, Lelianne es una pieza clave de esa armonía que los visitantes perciben desde el primer momento. Y es justamente ahí, en ese equilibrio silencioso entre profesionalidad y calidez, donde se refleja su legado.
Lelianne Bakens es imprescindible en el equipo de Seaside Palm Beach y estará deseando conocerle y hacerle aún más agradable sus próximas vacaciones en Gran Canaria.